Por ejemplo, esa decisión de hacer la activación de manera gradual fue tomada por los expertos de nuestro equipo, para poder ir analizando el rendimiento positivo de las campañas de publicidad en cada fase. Este ha sido parte de nuestro éxito: dejar a la inteligencia artificial de alguna manera trabajar sola, pero siempre supervisada por la inteligencia humana. Este valor humano es vital para asegurarnos de que el camino hacia el que nos lleva la IA encaja dentro del marco de nuestros objetivos de negocio. Por eso, decidimos darle tiempo al algoritmo en diferentes fases para que formase un histórico de aprendizaje que fuese acorde con las necesidades del negocio”, añade.




